¡ Viva Cristo Rey !

Tuyo es el Reino, Tuyo el Poder y la Gloria, por siempre Señor.
Cristo, Señor del Cielo y de la TIERRA, Rey de gobiernos y naciones

20 abr. 2012

No a la sociedad igualitaria


Una sociedad igualitaria es una sociedad deforme 
que repugna a la razón 


Verdades olvidadas
Hoy, ciertas verdades son fácilmente olvidadas, aún en los medios católicos. Se repite hasta el cansancio que la igualdad es equivalente a la justicia. Por esto, es útil recordar la enseñanza de los Papas.
En este extracto de la Encíclica “Humanum Genus”, el Papa León XIII recuerda que la igualdad fundamental entre todas las personas deriva de su naturaleza humana y del común fin último, pero que sus diferencias legítimas deben ser la fuente de una sociedad armoniosamente jerarquizada, a la imagen del cuerpo humano
Todos los hombres son, ciertamente, iguales: nadie duda de ello, si se consideran bien la comunidad igual de origen y naturaleza, el fin último cuya consecuencia se ha señalado a cada uno, y finalmente los derechos y deberes que de ellos nacen necesariamente.
Más como no pueden ser iguales las capacidades de los hombres, y distan mucho uno de otro por razón de las fuerzas corporales o del espíritu, y son tantas las diferencias de costumbres, voluntades y temperamentos, nada más repugnante a la razón que el pretender abarcarlo y confundirlo todo y llevar a las leyes de la vida civil tan rigurosa igualdad.
Así como la perfecta constitución del cuerpo humano resulta de la juntura y composición de miembros diversos, que, diferentes en forma y funciones, atados y puestos en sus propios lugares, constituyen un organismo hermoso a la vista, vigoroso y apto para bien funcionar, así en la humana sociedad son casi infinitas las diferencias de los individuos que la forman; y si todos fueran iguales y cada uno se rigiera a su arbitrio, nada habría más deforme que semejante sociedad; mientras que si todos, en distinto grado de dignidad, oficios y aptitudes, armoniosamente conspiran al bien común, retratarán la imagen de una ciudad bien constituida y según pide la naturaleza“.


Cada persona es única e irrepetible, es decir, nadie puede ocupar el lugar de otro ser humano puesto que cada persona tiene sus cualidades y características concretas y particulares.

14 abr. 2012

La Iglesia debe vivir luchando


Es propio de la Iglesia vivir entre luchas, 
dificultades y aflicciones 
San Pio X

Están pues muy equivocados los que creen y esperan para la Iglesia, un estado permanente de plena tranquilidad, de prosperidad universal, y un reconocimiento práctico y unánime de su poder, sin contradicción alguna; pero es peor y más grave el error de aquellos que se engañan pensando que lograrán esta paz efímera disimulando los derechos y los intereses de la Iglesia, sacrificándolos a los intereses privados, disminuyéndolos injustamente, complaciendo al mundo “en donde domina enteramente el demonio” (1 Jn 5, 19), con el pretexto de simpatizar con los fautores de la novedad y atraerlos a la Iglesia, como si fuera posible la armonía entre la luz y las tinieblas, entre Cristo y el Demonio.
Son éstos sueños de enfermos, alucinaciones que siempre han ocurrido y ocurrirán mientras haya soldados cobardes, que arrojen las armas a la sola presencia del enemigo, o traidores, que pretendan a toda costa hacer las paces con los contrarios, a saber, con el enemigo irreconciliable de Dios y de los hombres.
San Pío X, Encíclica Communium Rerum – Con motivo del Jubileo Sacerdotal del Papa y el octavo centenario de San Anselmo, 21 de abril de 1909, in www.mercaba.org/PIO%20X/communium_rerum.htm.

11 abr. 2012

He aquí a verdaderos servidores de Satanás


Revista médica británica justifica el asesinato 
de los recién nacidos
Ni a Satanás se le ocurriría algo más maligno
Basándose en los mismos argumentos con los que se justifica el aborto. Un abismo conduce a otro abismo, dice la Escritura. ¿Hasta dónde llegaremos?
Un grupo de expertos en ética médica relacionados con la Universidad de Oxford ha asegurado que se debería permitir a los padres matar a sus hijos recién nacidos porque son “moralmente irrelevantes” y acabar con sus vidas no es diferente de abortarlos antes de nacer. El artículo, publicado en el “Journal of Medical Ethics”, asegura que los recién nacidos son seres humanos pero no son “personas” y por tanto no tienen un derecho moral a la vida.
(The Telegraph/InfoCatólica) El editor del medio, Julian Savulescu, director del Oxford Uehiro Centre for Practical Ethics, ha afirmado que los autores de los artículos han recibido amenazas de muerte desde que han publicado el artículo. Savulescu advierte que quienes han publicado comentarios abusivos y amenazadores son “fanáticos que se oponen a los valores de la sociedad liberal”.
Además, el profesor recuerda que el artículo no dice nada que no haya sido publicado previamente por algunos de los “más eminentes filósofos y especialistas en bioética del mundo, incluidos Peter Singer, Michael Tooley y John Harris en defensa del infanticidio, al que los autores llaman aborto post-natal”.
El artículo, titulado “Aborto post-natal: ¿Por qué debería vivir el bebé?”, fue escrito por Alberto Giubilini y Francesca Minerva, asociados del profesor Savulescu. Argumentan que el “estatus moral de un infante es equivalente al de un feto en el sentido de que ambos carecen de aquellas características que hacen posible el derecho a la vida de los individuos”
Mas que ser “personas”, los recién nacidos son “potencialmente personas”, explican, y aseguran que “tanto un feto como un recién nacidos son ciertamente seres humanos y potencialmente personas, pero no personas en el sentido de poseedores derecho moral a vivir”.
Fuente: InfoCatólica

8 abr. 2012

HE AQUI A UN HEREJE

ATAQUE DE OBISPO A LA TRADICIÓN CATÓLICA


Obispo Sergio Machado


El presente es un artículo de Paulo Sérgio Machado (arriba), Obispo de la Diócesis de San Carlos, que tiene alrededor de 800.000 católicos. En seis párrafos cortos, el obispo se las arregla para denunciar e insultar no sólo a los tradicionalistas católicos y creyentes ordinarios (a quien toma por idiotas), critica a la misa tradicional en sí, a las casullas romanas, mantillas de encaje, milagros, apariciones y devociones, que él considera “obsoletas”. Incluso encuentra la forma de hacer un llamado para un “Tercer Concilio Vaticano”. Un ateo militante difícilmente podría haber hecho un mejor trabajo de escribir una regla corta contra la tradición católica y sus seguidores.

UN RETORNO A LA EDAD MEDIA

Por el Obispo Paulo Sérgio Machado,
São Carlos, São Paulo, Brasil – 31 de marzo de 2012

No puedo entender cómo, en pleno siglo 21, existan personas que desean el regreso de la misa en latín, con el sacerdote celebrando la misa “de espaldas a la gente”, el uso de pesadas casullas “romanas”. Este año celebramos el cincuenta aniversario del Concilio Vaticano II, cuando ya se siente la necesidad de celebrar un Tercer Concilio Vaticano y nos encontramos con personas que desean volver al pasado. Y, lo que causa más preocupación, es que se trata de personas que asisten a la universidad, personas que han entrado en la universidad, pero la universidad no ha entrado en sus mentes. Creo que es hora de que nuestros científicos inventen un dispositivo para “abrir sus mentes”. El “medidor de la sospecha” no funciona por más tiempo, porque estas personas no sospechan que están “fuera de lugar”, “en una época equivocada”. Desean, en todo caso, volver al pasado. Viven en los milagros y apariciones, devociones y los sentimientos de aguanieve, que, afortunadamente, no están actualizados.
Imaginemos a un sacerdote celebrando misa en latín en una capilla rural. “Dominus vobiscum”. “Et cum spiritu tuo”. Nuestra gente humilde va a pensar que el sacerdote está  loco, al menos,  o que está maldiciendo. Recuerdo mi infancia, cuando la misa era en latín. Las señoras mayores, piadosas, incapaces de comprender nada, aún así utilizaban el latín para rezar el Rosario. No tengo nada contra el Rosario –lo rezo todos los días– pero sin embargo, el Rosario es una oración, no una celebración.
Ellos abogan por el retorno de los famosas “mantillas”, que cubrían las cabezas de las mujeres. Yo me pregunto: ¿por qué no también la mantilla en la cabeza de los hombres? Incluso sería hermoso ver a hombres vestidos con “mantillas de encaje”. Sería difícil encontrar a quien quisiera usarlos, a excepción de las “cabezas” de viento, que deseen dar un paseo para enseñar el Padre Nuestro al vicario.
Sin embargo, queda la pregunta: ¿Qué hay detrás de esta intención? ¿Una sensación de nostalgia? Yo creo que no es más que eso: Es un deseo morboso, el miedo a la novedad, unaaversión al cambio. Es lo que podríamos llamar –para usar una expresión francesa– un“laissez faire, laissez passer”, un “dejar que las cosas avancen para ver los resultados”. Se trata de un intento de mantener el “status quo”, incluso si ese “statu quo” beneficia sólo a media docena de personas, y que los otros sean condenados.
Para estos puritanos el infierno está lleno de gente, cuando en realidad, el cielo es el que está lleno, porque Dios quiere que todos se salven. Y estos son sólo una minoría moralista que ve el pecado en todas partes, y la que cree que el diablo es más poderoso que Dios. “Rompan su corazón y no vuestros vestidos”, dice el profeta. Estas son personas que se preocupan para lavar vasos y tazas, en lugar de sus mentes y corazones. Es la vieja actitud de los fariseos –que todavía son muchos hoy en día– que criticaron a Jesús, porque había sanado en sábado. Recuerdo la historia de una persona que, al conocer la noticia de que Juan había asesinado a Pedro en un Viernes Santo, dijo: “¿Por qué no esperar para matarlo el sábado?” De acuerdo con esa persona, el día fue la preocupación más importante.
Termino citando dos frases que son alimento para el pensamiento: “El pasado es una lección que hay que meditar, y no podrá reproducirse” (Mario de Andrade – autor de Macunaíma),“Toma el fuego del altar pasado, no las cenizas” (Jean Jaurès – el líder socialista francés).

Fuente: http://rorate-caeli.blogspot.mx