¡ Viva Cristo Rey !

Tuyo es el Reino, Tuyo el Poder y la Gloria, por siempre Señor.
Cristo, Señor del Cielo y de la TIERRA, Rey de gobiernos y naciones

31 ago. 2012

La igualdad va en contra de Dios


La diversidad de las criaturas y su escalonamiento jerárquico son un bien en sí
 
Cada día es más frecuente oír hablar de “educación igualitaria”, “relaciones sociales igualitarias”, igualdad en las remuneraciones, etc. De ese modo la desigualdad va siendo presentada como antipática, injusta, cruel, anticristiana.
Santo Tomás, Doctor de la Iglesia

En realidad no se trata tanto de saber si debe haber patrones y empleados; no se trata de saber si debe haber quien gobierne y quien obedezca. Se trata de saber algo más profundo: En el universo, ¿la igualdad es un bien o un mal? Huir de esta cuestión es escabullirse del fondo del problema.
Claro está que esto no quiere decir que la desigualdad es siempre y necesariamente un bien.
¿Cuáles serían entonces los límites de la igualdad y de las desigualdades justas?
Todos los hombres son iguales por naturaleza, y diferentes sólo en sus accidentes. Los derechos que les vienen del simple hecho de ser hombres son iguales para todos: derecho a la vida, a la honra, a condiciones de existencia suficientes, al trabajo y, pues, a la propiedad, a la constitución de una familia, y sobre todo al conocimiento y práctica de la verdadera Religión. Y las desigualdades que atenten contra esos derechos son contrarias al orden de la Providencia. Sin embargo, dentro de estos límites, las desigualdades provenientes de accidentes como la virtud, el talento, la belleza, la fuerza, la familia, la tradición, etc., son justas y conformes al orden del universo.
Santo Tomás enseña que la diversidad de las criaturas y su escalonamiento jerárquico son un bien en sí, pues así resplandecen mejor en la creación las perfecciones del Creador. Y dice que tanto entre los Ángeles como entre los hombres, en el Paraíso Terrenal como en esta tierra de exilio, la Providencia instituyó la desigualdad. Por eso, un universo de criaturas iguales sería un mundo en que se habría eliminado, en toda la medida de lo posible, la semejanza entre criaturas y Creador. Odiar, en principio, toda y cualquier desigualdad es, pues, colocarse metafísicamente contra los mejores elementos de semejanza entre el Creador y la creación, es odiar a Dios.

29 ago. 2012

¿Cómo corromper a un hombre?

Recetario que indicara paso a paso cómo hacerlo
 Lo que ahora se intenta es la destrucción moral


Por Agustín Laje


Las estrategias guardan siempre relación con las circunstancias. No es posible (o al menos no es conveniente) preguntarse cómo lograr determinado propósito y elaborar un plan a ese efecto, sin antes echar un vistazo al contexto.
Las épocas en que se creía casi religiosamente en el socialismo como el inevitable “fin de la historia”, una suerte de profecía que convenció a millones de hombres de que debían acelerar con su accionar los ineludibles sucesos históricos matando y muriendo por el ideal, son parte del pasado. Los ideólogos de aquellos tiempos pensaron y propusieron diversas estrategias para hacer realidad sus prédicas, todas las cuales tenían como común denominador el uso de la violencia. Se trataba, pues, de los años de guerra fría, dictaduras y revoluciones.
Las cosas en el nuevo siglo cambiaron significativamente: el fin del orden bipolar, la expansión de la globalización, la revolución de las comunicaciones, marcaron una nueva era en la que las viejas estrategias colectivistas no tienen cabida. Resulta poco probable hoy, por ejemplo, que una revolución triunfe aplicando las ideas foquistas y, de hecho, las guerrillas que aún sobreviven como las FARC son movidas más por fines comerciales (narcotráfico) que ideológicos. Esto, sin embargo, no quiere decir que el “fin de la historia” sea la libertad del individuo, como interpretó erradamente Francis Fukuyama tras la implosión comunista. Tampoco significa que la dicotomía individuo – colectivo, libertad – servidumbre, haya quedado sepultada: la disyuntiva está más viva que nunca, sólo que otras son las estrategias que hoy sacan de la manga los enemigos de la libertad.
Podría sostenerse, en efecto, que lo que antes se intentaba era la destrucción física o el sometimiento coactivo; lo que ahora se intenta es la destrucción moral y el consiguiente sometimiento “voluntario”. Lo que antes se conseguía era colocar cadenas al hombre; lo que hoy se consigue es que el hombre mismo pida al Estado que se las coloque. Gramsci fue, en este sentido, un adelantado para su tiempo, pues comprendió que el triunfo del colectivismo sería resultado de una modificación del orden cultural y educativo, es decir, moral. El poder ya no brotaba de la boca del fusil como señalaba Mao, sino de la corrupción moral.
La corrupción del hombre se transformó así en la nueva estrategia de dominación. ¿Pero cómo se puede corromper a un hombre? Si existiera un recetario que indicara paso a paso cómo hacerlo, podría presentarse de la siguiente manera:
-         Suprima la individualidad del hombre incrustándolo a presión en aquello que llamarás “sociedad”, y presenta la “sociedad” como una entidad metafísica distinta y superior al individuo. Así pues, dirás que “la sociedad quiere”, “la sociedad exige”, “el bien de la sociedad es”. El hombre estará desconcertado, sentirá que “sociedad” es todos menos él, pero no advertirá que en realidad es ninguno excepto tú.
-         Enseña al hombre que el interés personal es malvado; que la realización moral nada tiene que ver con sus deseos y aspiraciones personales; que para ser moral necesariamente debe salir perdiendo en beneficio de otros. Así podrás separar lo moral de lo práctico, y colocarás al hombre en una mortífera disyuntiva: ¿Se elige ser moral o se elige ser racional?
-         Quiebra la independencia del hombre ligando su existencia al Estado, logrando que hasta los más minúsculos detalles de su vida pasen por éste. Dile que es demasiado bruto como para elegir su educación, y arma tú los planes de estudio como más te convenga; dile que es demasiado irresponsable como para prever su futuro, y quítale su dinero para administrarle tú mismo la jubilación (te harás de paso de una abultada caja para otros gastos); dile que es demasiado egoísta, y grava todos sus intercambios económicos. Hombres independientes es todo lo que no quieres.
-         Predica el igualitarismo como el fin más bondadoso de tu sociedad: anula la diversidad, y anularás los incentivos para salirse de la media; anula las diferencias, y tendrás hombres hechos en serie, listos para servirte. No quieres hombres más exitosos y perfectos que tú. El truco está en eliminar la única igualdad legítima: la igualdad ante la ley, y podrás decir que los hombres deben igualarse no ante ella, sino a través de ella.
-         Estropea la solidaridad humana diciendo que se trata de una cuestión de obligación más que de virtud, y como el hombre es “muy egoísta” para desprenderse de sus posesiones, quítaselas tú mismo: tendrás para dar algunas limosnas y quedarte con abultados vueltos. Nadie protestará, pues ya le has enseñado que ser moral no tiene nada que ver con sus deseos.
-         Destruye los derechos individuales aseverando que no es el individuo sino el “grupo”, la “masa”, la “sociedad”, los que en rigor tienen derechos. Así nadie tendrá verdaderamente ningún derecho, excepto aquellos miembros de grupos afines a ti.
-         Deifica el número, y podrás sostener que la verdad es una cuestión de estadística. De esta manera todos querrán pensar como lo hace la mayoría, y aquellos que se quieran apartar de la masa serán despreciados como “políticamente incorrectos”, “golpistas”, “destituyentes”, “fascistas”, o el calificativo que más te agrade.
-         Hazle creer al hombre que existe un “bien común” que sólo tú puedes definir: nunca digas en qué consiste tal bien, sólo busca que se acepte irreflexivamente, casi como un acto de fe. Todo lo que hagas será reflejo de ese “bien común” y nadie se atreverá a pensar que su “bien individual” no tiene por qué ser sacrificado bajo tus caprichos; nadie osará en pensar tampoco que el verdadero “bien común” es una situación en la cual cada uno puede perseguir su “bien particular”.

Cuando usted ve que las libertades retroceden a pasos acelerados y las responsabilidades se devalúan cada día un poco más; cuando de repente cae en la cuenta de que trabaja gran parte de su vida para mantener un Estado que cada vez lo exprime más y reclama más y más de usted; cuando entiende que le es permitido tener propiedad pero no disponer de ella como desea; cuando comprende que ya no se colectivizan los medios de producción sino la producción misma; cuando escucha que la democracia ha triunfado en el mundo, pero advierte que muchos gobiernos lo único que tienen de democrático es su origen pues ejercen el poder de modo dictatorial, lo que subyace a todo ello, es un retroceso de la moral: es la corrupción del hombre.

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27 ago. 2012

Las Cruzadas fueron un acto de defensa, no de ataque


           Las Cruzadas fueron el mejor arma defensiva            
ante los musulmanes
 San Luis parte a la Cruzada

Según un experto mundial en el tema, el profesor Jonathan Riley-Smith
Las Cruzadas no fueron un «ejemplo de imperialismo» sino un intento de los occidentales de defender los Santos Lugares y Jerusalén, afirma Jonathan Riley-Smith, profesor de la Universidad de Cambridge.

Así lo sostuvo Smith, uno de los mayores historiadores en el mundo sobre el argumento, en una mesa redonda, organizada por la Universidad Europea de Roma (UER) sobre el tema «Las Cruzadas, entre mito y realidad».
En el encuentro participaron veintidós expertos de varias universidades europeas, que previamente se reunieron en el Centro Nacional de Investigaciones de Roma (CNR), para debatir sobre las nuevas perspectivas de investigación en este tema, respecto a las órdenes militares (templarios, hospitalarios, teutones, etc.).

San Luis, Rey de Francia, se embarca para la Cruzada.
Padre de su pueblo, y sembrador de paz y de justicia, el reinado de San Luis se tiene como uno de los más ejemplares y completos de la Historia.
El profesor Riley-Smith explicó que la interpretación que ha desprestigiado y despreciado las Cruzadas es fruto de las obras de sir Walter Scott (1771-1832) y de Joseph Francois Michaud (1767-1839). 
El escritor escocés Scott representó a los cruzados como «intemperantes, dedicados a asaltar rudamente a musulmanes más avanzados y civilizados», mientras que el escritor e historiador francés Michaud alimentó la opinión de que «las Cruzadas eran expresión del imperialismo europeo».
Según Riley-Smith, la idea de que la Cruzada era una empresa colonial tomó más fuerza hace cincuenta años y explicó que en la época en que tuvieron «la teoría de guerra se justificaba teológicamente en una sociedad que se sentía amenazada».
Por este motivo, afirmó, no debe escandalizar «ni que el Papado reconociera a las órdenes militares ni que al menos cinco concilios se pronunciaran en favor de las Cruzadas y que dos, el IV Concilio de Letrán (1215) y el Concilio de Lyón (1274), publicaran las constituciones “Ad Liberandam” y “Pro Zelo Fidei”, dos documentos que definieron el movimiento cruzado».
«Es difícil ahora imaginar –precisó Riley-Smith– la intensidad del amor que se sentía entonces por los Santos Lugares y Jerusalén: la preocupación suscitada por la herejía y los asaltos físicos contra la Iglesia; el miedo de los occidentales a los invasores musulmanes, capaces de llegar al centro de Francia en el siglo VIII, y a Viena en los siglos XVI y XVII».
«Esto permite explicar –concluyó– por qué, durante cientos de años, papas, obispos y una mayoría de fieles consideraron que combatir en las Cruzadas era el mejor arma defensiva que tenían y una forma popular de devoción».
Fuente: ZENIT


Nota :
 El que las Cruzadas hayan sido demonizadas es una maniobra muy bien llevada a cabo por masones y sionistas y avalada por muchos católicos ignorantes del hecho o traidores a la Fe.
Hoy en plano siglo XXI, más que nunca ameritan una cruzadas contra el Nuevo Orden Mundial que pretende destruir todo vestigio de Cristo en la Tierra, pero mientras la Iglesia siga ocupada por la caterva Conciliar (Concilio Vaticano II) eso será imposible pues la prioridad es quedar bien con el mundo no con Dios, la prioridad es “adaptarse a los tiempos” y no adaptar los tiempos a Dios.
† Dios y la Santa Virgen nos bendigan †

25 ago. 2012

¿Cómo se hundió el Imperio Romano?


¿Cómo se hundió el Imperio Romano?


La decadencia moral llevó a la destrucción de uno de los mayores imperios
El imperio Romano de Occidente pereció en virtud de una inmensa “agitación social”, no una agitación social física, sino moral.
Toda la sociedad romana, en Italia, como en las Galias o en Iberia, estaba radical y absolutamente corrompida; por esto y sólo por esto consiguieron los bárbaros dominar a los romanos. Esta “agitación social” llevó pues a la sociedad y al Estado romano a la ruina, ya que ni siquiera existía en el Imperio una lucha de clases.
Es un error suponer que en los días que corren los problemas sociales consisten únicamente en la lucha entre proletarios y burgueses. Sufrimos de un fenómeno social de descomposición de los caracteres y de las instituciones, absolutamente tan vasto, tan profundo, tan violento, cuanto el Imperio en sus últimos días. Apenas agrava esta situación el que nosotros tenemos además las agitaciones sociales, que el Imperio no tenía.
¿Tenemos también a los bárbaros? Sí, y dentro de las fronteras. En nuestros días no existe como en tiempo de los romanos, una división entre el mundo bárbaro y el mundo civilizado. En el mapa contemporáneo, no existen delimitadas con nitidez las dos zonas anteriores a la invasión: por un lado el territorio imperial, donde la civilización decadente arrastraba una existencia crepuscular; y por otro lado el mundo bárbaro que planeaba la invasión, el saqueo y la universal destrucción. Hoy los bárbaros viven dentro de nuestra civilización, y todavía más, son engendrados por las propias entrañas de ella. Y si bien no todos son bárbaros, se podría decir que no hay nadie que no tenga un qué de barbarie.

¿Tenemos también a los bárbaros? Sí, y dentro de las fronteras.
Todos los días se quiebra un poco más de lo que nos resta de nuestra civilización cristiana. Aquí es un principio que se niega, allí es una tradición que se restringe, allá una sana costumbre que se revoca. Hoy somos menos cristianos que ayer, mañana seremos menos cristianos que hoy.
Si todo cuanto se corroe, se araña, se quiebra del viejo edificio de la civilización cristiana dejase vestigios materiales, y si esos restos pudiesen ser recogidos y reunidos en un solo lugar, podríamos medir mejor con los ojos del cuerpo, lo que ni todo el mundo ve con los ojos del espíritu. Notaríamos entonces con horror, a qué proporción fantástica llega ese fenómeno de destrucción.
Considerando estas cosas, nos vienen a la mente esas imágenes de la Puerta del Sol de Madrid con sus “indignados”. Las calles de Londres con sus agitaciones violentas, y por qué no también las calles de Santiago con todos esos estudiantes, que están siendo manipulados por la izquierda e infiltrados por elementos anarquistas, constituyen en la actualidad los más visibles propulsores de este proceso de demolición.
¿Causas sólo económicas? Ciertamente están presentes, no sin embargo a título capital. Todas esas rebeliones no son sino un aspecto de la enorme crisis de caracteres contemporánea, que en último análisis no es sino una crisis religiosa.
¿Cómo calificar entonces la ingenuidad de aquellos que piensan, que resuelta la cuestión económica estará resuelto el problema?

23 ago. 2012

Alemania rechaza el matrimonio homosexual


Hay alguna buena noticia después de todo....

Incluso Alemania ha preferido mantener a la familia natural y el matrimonio tradicional, evitando la interferencia política e ideológica en las cuestiones antropológicas anteriores a la propia ley. El 28 de junio pasado el parlamento alemán ha rechazado la propuesta de los Verdes para equiparar parejas del mismo sexo al matrimonio entre un hombre y una mujer.
¿Alguien ha podido leer esta noticia en los periódicos? Curiosa censura…
Sobre todo, es bueno recordar que sólo diez países en el mundo han decidido pervertir el significado antropológico de “matrimonio” y “familia”: los Países Bajos, España, Bélgica, Sudáfrica, Portugal, Canadá, Noruega, Suecia, Islandia y Argentina.
La votación en el Bundestag fue de 309 parlamentarios contrarios frente a 260 a favor (12 abstenciones).

21 ago. 2012

21 de Agosto - San Pio X Defensor de la Tradición



Instaurare Omnia in Christo

San Pio X Defensor de la Tradición
Enemigo del modernismo

ORA PRO NOBIS !

AUTORIDADES DE LA IGLESIA EN ARGENTINA:
Lean a este santo, imiten a este santo,
Basta de tibieza (o cobardía) ante matrimonios entre degenerados, ante abortos, ante destrucción sistemática de valores y principios cristianos.
Algunos obispos o arzobispos no sólo callan, o avalan en su omisión sino que tienen el descaro de reprender a buenos sacerdotes que si alzan la voz!!
¡¡¡No serán los poderes de este mundo a los que tendrán que rendir cuentas!!!
Biografías de este Santo:

Novena a San Pio X :