¡ Viva Cristo Rey !

Tuyo es el Reino, Tuyo el Poder y la Gloria, por siempre Señor.
Cristo, Señor del Cielo y de la TIERRA, Rey de gobiernos y naciones
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4 ene 2020

Armonía entre el orden espiritual y el orden temporal

La sociedad civil bien ordenada es un símbolo de Dios y del orden puesto por Dios en el Universo.

La mayor parte de los hombres vive en la sociedad temporal,
La mayor parte de los hombres vive en la sociedad temporal, pertenecen a la sociedad temporal y todo lo que se relaciona con la sociedad temporal es el tema normal de sus pensamientos

El hábitat natural del hombre es la sociedad temporal. Sería sorprendente que el hombre fuese puesto en la sociedad temporal y que ésta no tuviese una relación con la salvación de las almas.
Plinio Corrêa de Oliveira definió la finalidad más alta de la TFP [1] como la búsqueda de la máxima gloria de Dios.
Esa máxima gloria de Dios se alcanza de modo más pleno a través de la gloria dada a Nuestra Señora, quien atribuye todo a Dios de modo perfectísimo.
¿En qué consiste entonces la gloria de María en la Tierra? En su aspecto positivo, consiste en hacer el bien. En su aspecto negativo, cohibir el mal.

La Revolución y la Civilización cristiana
Contenidos

Ese mal, como hemos visto, se resume en una palabra: la Revolución.
La Revolución es un proceso multisecular de destrucción de la Civilización Cristiana y, a través de ello, aislar a los fieles de la influencia de la Iglesia.
De eso se deriva que para la formación religiosa y aún para la santificación de los miembros de la TFP (y de cualquier seglar) es necesario que ellos tengan un pensamiento bien ordenado en materia temporal.
A pesar de que las verdades de la Fe son más augustas, más indispensables a la salvación que los principios que rigen el orden temporal, nuestra atención como luchadores debe estar sobre todo en el campo temporal. Así se sirve a la Iglesia.

La Iglesia es una sociedad sobrenatural.
Ella es el Cuerpo Místico de Nuestro Señor Jesucristo. Ella fue instituida para salvar a los hombres y de Ella emana una enseñanza infalible en lo que respecta a la salvación eterna, a los mandamientos y a los principios que de ellos se deducen para la ordenación de la sociedad humana.

El hombre, sin embargo, vive en la sociedad temporal
La mayor parte de los hombres viven en la sociedad temporal, pertenecen a la sociedad temporal y todo lo que se relaciona con la sociedad temporal es el tema normal de sus pensamientos.
Puesto en la sociedad temporal, por una misericordia inefable, el hombre fue elevado por Dios al orden espiritual. Hay entonces una especie de sacrosanto hibridismo en el cual lo que representa nuestra plenitud natural es algo menor que aquello a lo que estamos destinados.


La sociedad temporal y la salvación de las almas
Sería sorprendente que el hombre fuese puesto en la sociedad temporal y que ésta no tuviese una relación con la salvación de las almas
El hábitat natural del hombre es, por lo tanto, la sociedad temporal y en ella su espíritu encuentra la materia prima para elevarse a las cosas espirituales.
«El sacerdote -decía con admiración el doctor Plinio- hace al fiel: él lo bautiza, le enseña, lo forma, le da los principios, lo confiesa, la da la Comunión, organiza asociaciones que ayudan al seglar. El es el alma de todo eso. Si quitamos al sacerdote, los laicos mueren de inanición».
Pero el laico va a encontrar, en la lucha para preservar, utilizar y tornar fecundo lo que el sacerdote le dio dificultades nacidas en la sociedad temporal. El peligro está, por lo tanto, en la sociedad temporal.
Sería sorprendente que el hombre fuese puesto en la sociedad temporal y que ésta no tuviese una relación con la salvación de las almas.
Aunque la sociedad temporal sea perfecta en su ámbito, ella existe para el servicio de Dios y, por lo tanto, para el servicio de la Iglesia. Subordinada a la Iglesia, en su poder de enseñar, gobernar y santificar, ella tiene una misión que concurre de modo positivo y eficiente para la salvación de las almas.

La sociedad civil bien ordenada es un símbolo de Dios y del orden puesto por Dios en el Universo.
A partir de la reflexión sobre las cosas temporales, el hombre sube al orden metafísico y después al religioso
El hombre tiene delante de sí una realidad temporal con desigualdades: el grande y el pequeño, el rico y el pobre. Viendo esto se hace una pregunta: ¿qué significa esto? A partir de esa pregunta, él reflexiona sobre la desigualdad y, a partir de allí, llega en su reflexión hasta Dios. Así, reflexionando sobre la realidad temporal, es convidado a subir a un orden metafísico y, después, al orden religioso.


El buen ordenamiento de la sociedad civil refleja al propio Dios
La sociedad civil bien ordenada es un símbolo de Dios y del orden puesto por Dios en el Universo
Todo lo que nos cerca en el orden temporal, cuando está bien ordenado, es imagen de Dios; cuando desordenado, es imagen del demonio, el ser desordenado por excelencia. Admirando las imágenes de Dios en esta Tierra, el hombre conforma su alma con Dios; aceptando las imágenes del demonio, él deforma su alma de acuerdo al demonio.
Nuestro Divino Salvador enseñó usando parábolas, con imágenes estrictamente temporales: «Mirad a los lirios del campo…» de este modo, sirviéndose de ejemplos de la vida temporal, llevaba a los hombres a la comprensión de las realidades de orden espiritual.

Coherencia de la visión religiosa y la temporal
El doctor Plinio enseñaba que la verdadera formación religiosa no puede ser sólo sobre religión, ni puede limitarse a un curso de catecismo, por más desarrollado que sea. Es necesaria una visión recta de todas las cosas temporales. Cuando la persona no ordena su visión temporal de acuerdo con la visión espiritual, acaba colocando la visión espiritual de acuerdo con la temporal. Así, con un lado de la nariz él respira la ortodoxia de la clase de catecismo y, con el otro, respira la heterodoxia viviendo en la sociedad civil. La mezcla de aire puro con aire envenenado termina envenenando a la persona.

Vocación de los seglares: sacralizar el orden temporal
La cuestión específica de la TFP -insistía el doctor Plinio- es considerar el orden temporal como un elemento fundamental para la formación de las almas y luchar para que ese orden, en todos sus aspectos, sea profundamente católico. De ahí viene el esfuerzo continuado de la TFP para que la cultura, el arte, los ambientes, etc., ayuden a crear un clima propicio para que las personas aprovechen las clases de catecismo.


La meditación está al alcance de todos
El hombre de la sociedad temporal cae en el error de pensar que la contemplación es sólo para el hombre de iglesia
En otras palabras, la TFP quiere que el orden temporal sea como una víctima de agradable olor delante de Dios. Se trata de una vocación de seglares: «nosotros no tenemos las manos consagradas que tocan el Santísimo. Tenemos las manos que ordenan el turíbulo y hacen que suba el aroma que envuelve el ostensorio, envuelve el altar, llena de perfume la iglesia. Ésa es nuestra tarea. Es por amor al ostensorio que movemos el turíbulo».
El hombre de la sociedad temporal cae en el error de pensar que la contemplación es sólo para el hombre de iglesia y que el sólo debe producir dinero y consumir. Es necesario dar al hombre de la sociedad civil esta lección: «usted tiene que ser antes de todo un contemplativo». Y después decir respetuosamente al eclesiástico: «comprenda que no basta su esfera eclesiástica; forme a los hombres para que entiendan bien la esfera civil, porque la esfera eclesiástica no es suficiente para formar al hombre completo».

La batalla se da en la sociedad temporal
En el momento histórico en que vivimos, la principal ofensiva contra Iglesia viene siendo hecha a partir del orden temporal. Muchos sectores eclesiásticos fueron infectados por una especie de complejo de inferioridad frente al orden temporal, por el progreso que el orden temporal alcanzaba y el esplendor que tenía. Así, se procuró conformar y adaptar la Iglesia, sus modos de ser y de vivir con los de la sociedad civil. Es decir, con el liberalismo que iba moldeando a la sociedad civil.


La influencia de las diversas agrupaciones sociales sobre el hombre
La Providencia quiso que el ambiente de una familia, de una sociedad cultural, profesional, recreativa, etc., ejerciera sobre el hombre una influencia natural profunda
De manera que el liberalismo, principal vehículo de la Revolución, entra en la Iglesia por medio de una consideración falseada de los asuntos temporales y los problemas de la sociedad civil.
Es necesario, entonces, que el remedio sea aplicado donde entró el mal. Es necesario restaurar en el espíritu de los fieles la noción exacta del papel de la sociedad temporal como compañera de trayecto -compañera y sierva- de la sociedad espiritual.

Armonía entre el orden espiritual y el orden temporal
El exclusivismo, tanto por temas espirituales como por los temporales, es una posición de alma equivocada. Ambas deben colaborar para la realización de los designios de la Providencia, cada cual en su papel. Esa armonía entre los dos órdenes es esencial a toda concepción católica verdadera de Iglesia y de la Civilización Cristiana.
Una vez el doctor Plinio afirmó: «si alguien tuviese una concepción así: ‘salvaré a las almas de mi parroquia, el resto no importa’. Yo diría: ‘en esto no existe resto, porque todas las otras cosas existen para el bien de las almas, y si las almas no se salvan, no se consigue nada’. Por otro lado, un pastor de almas que procurase sobre todo ordenar las cosas de esta Tierra estaría también equivocado». Este último desvío fue más claro en la llamada «Teología de la Liberación».

Cristiandad – supremacía de lo espiritual y sacralidad
Dada esta interpenetración profunda de ambos campos, deseada por la Providencia, sería absurdo suponer que Dios no quisiese una cooperación entre la sociedad temporal y la Iglesia.


La culinaria también tiene un importante papel
Es necesario restaurar en el espíritu de los fieles la noción exacta del papel de la sociedad temporal como compañera de trayecto de la sociedad espiritual.
La sociedad temporal, tanto cuando la familia a su modo, tiene una función de apostolado a ejercer en la propia esfera temporal, bajo la inspiración y el Magisterio de la Iglesia.
La Providencia quiso que el ambiente de una familia, de una sociedad cultural, profesional, recreativa o de cualquier otra índole, el ambiente de una ciudad, de un país, ejerciera sobre el hombre una influencia natural profunda. Es claro que con la ayuda de la gracia la persona se puede liberar de las influencias malas pero, en todo caso, ella influye poderosamente en su espíritu.

Noción de sociedad temporal sacral
La sociedad temporal, querida por Dios y ordenada por El, realizando en sí misma una obra que es de santificación, es una sociedad santa y tiene una función sagrada. Ella permanece como una sociedad enteramente natural, como la familia, pero influida a fondo por la vida sobrenatural de sus miembros.
Mario Navarro da Costa, in «Plinio Corrêa de Oliveira, dez anos depois», Sao Paulo, 2005 (Traducción del portugués nuestra).
[1] Plinio Corrêa de Oliveira es el gran inspirador de las diversas TFP: Sociedades de Defensa de la Tradición, Familia y Propiedad, y de muchas organizaciones hermanas.

Fuente: Accion Familia

24 ene 2014

Familia, cuna de civilizaciones



 Dios puso en el corazón del hombre y de la mujer, como instinto innato, el amor conyugal, el amor paterno y materno, el amor filial.



Al estudiar el nacimiento de las civilizaciones, siempre nos deparamos en su origen con una familia o grupo de familias “incluso en las más remotas eras de la historia” y constatamos que un recto desarrollo civilizatorio depende de la buena constitución de la sociedad familiar

Familia, base del Estado
Sin la familia, no sólo no se formarían las ciudades, sino que las civilizaciones no se desarrollarían, una vez que éstas no se sustentan sin la institución familiar, del mismo modo que un árbol no se sustenta sin sus raíces.
“La Ciudad Antigua”, es el título del famoso libro del historiador francés, Fustel de Coulanges (1830-1889), profesor de Historia Medieval en la Sorbonne (Francia). En esa obra, el autor demuestra que en la antigua Grecia, así como en la Italia de la civilización romana, después de un desarrollo natural, las ciudades y después los Estados, nacieron de la sociedad familiar, confirmando la tesis de que la familia es anterior al Estado.
Ese ilustre autor, después de constatar que, en el mundo antiguo, las personas se reunían en torno del paterfamilias ( autoridad venerable que podría ser un padre de familia o un jefe de clan familiar) pasa a describir como las familias dieron origen a las tribus, a las ciudades y a las naciones:
“Cada fratria o Cúria [en la Grecia antigua, cada uno de los grupos en que se subdividían las tribus atenienses denominábase fratria, y entre los romanos, cúria ] tenía un jefe fratriarca o curión, cuya principal función era la presidir los sacrificios, tal vez. originariamente sus atribuciones hubiesen sido más amplias. La fratria reuníase en asambleas donde tomaba sus deliberaciones y podía promulgar decretos. En la fratria como en la familia, había un dios, un culto, un sacerdocio, una justicia, un gobierno. Era una pequeña sociedad modelada exactamente sobre la familia.
“La asociación continuó naturalmente creciendo y según el mismo sistema. Muchas cúrias o fratrias se agruparon y formaron una tribu.

La Familia según Pío XII
La ciudad medieval de Carcassonne, Francia
“Precisamente por que [la familia] es el elemento orgánico de la sociedad, todo atentado perpetrado contra ella es un atentado contra la humanidad. Dios puso en el corazón del hombre y de la mujer, como instinto innato, el amor conyugal, el amor paterno y materno, el amor filial. Por consiguiente, querer arrancar y paralizar este triple amor es una profanación que por sí horroriza y lleva a la ruina la patria y la humanidad”.
(Pio XII, Alocución Aurions-nous pu, 20-9-1949).
“La tribu, como la fratria, tenía asambleas y promulgaba decretos, alos cuales todos sus miembros debían someterse. Tenía un tribunal y un derecho de justicia sobre sus miembros. Tenía un jefe, tribunus, phylobasileus.

El nacimiento de las ciudades
“La tribu, como la familia y la fratria se constituyó para ser un cuerpo independiente, ya que ella tenía culto especial del cual el extranjero era excluido, Una vez formada ninguna nueva familia podía ser en ella admitida, Dos tribus en modo alguno podían fundirse en una sola; su religión a esto se oponía. Pero así como muchas fratrias se habían reunido en una tribu, muchas tribus pudieron asociarse entre sí, con la condición de que el culto de cada una de ellas fuese respetado. El día en que se hizo esta alianza nación la cuidad.
“Poco importa buscar la causa que determinó la unión de muchas tribus vecinas. La unión fue voluntaria, ya impuesta por la fuerza superior de una tribu, o por la voluntad poderosa de un hombre. Lo que es cierto es que el vínculo de la nueva asociación fue todavía un culto. Las tribus que se agruparon para formar una ciudad no dejaron nunca de encender un fuego sagrado y de instituir una religión común.
“Así la sociedad humana, en esta raza, no creció a la manera de un círculo, que se alargase poco a poco, avanzando progresivamente. Son por el contrario pequeños grupos, que hace mucho tiempo constituidos, se juntaron unos a los otros. Muchas familia formaron la fratria, muchas fratrias la tribu, y muchas tribus la cuidad. Familia, fratria, tribu, ciudad, son por lo tanto sociedades perfectamente semejantes entre sí y nacidas unas de las otras, a través de una serie de federaciones.

Alteridad y no masificación
“Es necesario incluso notar que, a medida que estos diferentes grupos se asociaban así entre ellos, ninguno perdía entretanto ni su individualidad, ni su independencia. Si bien que muchas familias se reunieron en una sola fratria, cada una de ellas manteníase constituida como en la época de su aislamiento; nada mudaba en ella, ni su culto, ni su sacerdocio, ni su derecho de propiedad, ni su justicia interna. A continuación asociábanse las cúrias, pero cada una continuaba teniendo su culto, sus reuniones. sus fiestas, su jefe. De la tribu se pasó a la ciudad, pero las tribus no fueron por ese motivo disueltas, y cada una de ellas continuó formando un cuerpo, casi como si la ciudad no existiese. [...]
“Así la ciudad no es una agrupación de individuos, sino una confederación de muchos grupos ya anteriormente constituidos, y que la ciudad deja subsistir. Se ve en los oradores áticos, que cada ateniense hace parte al mismo tiempo de cuatro sociedades distintas: es miembro de una familia, de una fratria, de una tribu y de una ciudad”. *

* La Cité Antique, Librairie Hachette, Paris 1957, Libro III, pp. 134-135 y 143-145
Extractado de Catolicismo 628 – Abril 2003

28 oct 2013

Jordan Bruno Genta Mártir de Cristo Rey



A 39 años de su martirio





Ayer domingo, Fiesta de Cristo Rey según el calendario del Modo Extraordinario del Rito Romano, se han cumplido treinta y nueve años del asesinato de Jordán Bruno Genta, quien cayera bajo las balas del marxismo internacional que por entonces se ensañaba con la Argentina.

Era también un domingo, era también Fiesta de Cristo Rey, era también 27 de Octubre, pero de 1974, cuando el maestro Genta salía de su casa con intenciones de asistir a la Santa Misa.
Pero las once balas asesinas que acabaron con su vida se le cruzaron en el camino.

Como dijimos en este blog en otra oportunidad, de ese modo "su encuentro con el Señor fue mucho más intenso del que podría haber conseguido en la iglesia".

Dijimos también que un año atrás, mientras dictaba una de sus conferencias en medio del peligrosísimo escenario de la Argentina de entonces, el maestro había dicho: "Dios me ayude a seguir dando testimonio de la Verdad hasta la muerte".

El Señor concedió su ruego aquel día de un lejano Octubre, cuando al caer bajo las balas asesinas del ERP-Grupo 22 de Agosto, trazaba, con su propia sangre, la señal de la Cruz.
Tenemos que recordar el martirio de Jordán Bruno Genta, como el de Carlos Sacheri ocurrido poco tiempo después, sobre todo ahora que negras amenazas se abaten sobre nuestro continente, y cuando los que debieran señalarnos el ejemplo de estos cristianos cabales, intentan agradar al mundo promocionando a quienes están sospechados de haber colaborado con los enemigos de nuestra Fe y de nuestra Patria.

Dejamos a nuestros lectores el enlace que les permitirá oír la conferencia de Genta mencionada más arriba, como así también otra que pronunciara Antonio Caponnetto para referirse a su persona:


Oiga la Conferencia de Genta: AQUÍ 

Vida y muerte de Jordán Bruno Genta

Primera Parte



Segunda Parte