...Y LA DE LOS ABORTISTAS DE TODOS LADOS....
26 sept 2012
20 sept 2012
Destructores de todo lo bueno
No sé conforman con matar bebés, van por más
Los medios periodísticos serviles a esta politica mundial bien poco y nada muestran de estos "odiadores" de todo lo bueno: Dios, Patria, Familia.
ESTE DOMINGO EL ACCIONAR DE ESTOS CULTORES DE LA DESTRUCCION SERÁ EN LA CATEDRAL DE LA PLATA.
QUERiDOS CATOLICOS: A LLENAR LA CATEDRAL DE LA PLATA COMO NUNCA.
Neuquen
Tucuman
Paraná
Bariloche:
Nota: Me hubiera gustado ver a los sacerdotes y jefes de diócesis al frente de estos valientes jóvenes.
Pero claro, hay que quedar bien con el mundo, aún hasta con los que adoran a Satanás.
10 sept 2012
Cristiada
Gloria a los mártires mexicanos perseguidos y muertos a manos de quienes odian el reinado de Cristo en la Tierra.
¡¡¡ Viva Cristo Rey !!!
Película censurada por el servidor Gloria.TV
¿Si hubiera sido una película sobre las misas-carnavales modernistas o sobre Lutero hubieran tenido el mismo celo?
DESCARGAR LA PELICULA AQUI:
http://apokalypsisdeluis.blogspot.com.ar/2012/09/descargar-la-pelicula-cristiada.html
Película censurada por el servidor Gloria.TV
¿Si hubiera sido una película sobre las misas-carnavales modernistas o sobre Lutero hubieran tenido el mismo celo?
DESCARGAR LA PELICULA AQUI:
http://apokalypsisdeluis.blogspot.com.ar/2012/09/descargar-la-pelicula-cristiada.html
También pueden verlo en:
http://es.gloria.tv/?media=330760
¿Falta mucho en algunos países de América latina para que pase ésto nuevamente? NO.
Droga, degeneración, aborto, destrucción d ela familia, de los valores, de los principios etc.
Cristo molesta y es un obstáculo en la conciencia y en los planes de quienes queiren el Nuevo Orden Mundial. Quienes lo seguimos también.
Persecución de católicos, retiro de crucifijos en todos lados, burla permanente a Dios y la Virgen, burla de quienes lo mencionan y dan Fe de Él, negación de la libertad de conciencia para negarse a avalar las aberraciones actuales. Es sólo el principio
31 ago 2012
La igualdad va en contra de Dios
La diversidad de las criaturas y su escalonamiento jerárquico son
un bien en sí
Cada día es
más frecuente oír hablar de “educación igualitaria”, “relaciones sociales
igualitarias”, igualdad en las remuneraciones, etc. De ese modo la desigualdad
va siendo presentada como antipática, injusta, cruel, anticristiana.
Santo Tomás,
Doctor de la Iglesia
En realidad
no se trata tanto de saber si debe haber patrones y empleados; no se trata de
saber si debe haber quien gobierne y quien obedezca. Se trata de saber algo más
profundo: En el universo, ¿la igualdad es un bien o un mal? Huir de esta
cuestión es escabullirse del fondo del problema.
Claro está
que esto no quiere decir que la desigualdad es siempre y necesariamente un
bien.
¿Cuáles
serían entonces los límites de la igualdad y de las desigualdades justas?
Todos los
hombres son iguales por naturaleza, y diferentes sólo en sus accidentes. Los
derechos que les vienen del simple hecho de ser hombres son iguales para todos:
derecho a la vida, a la honra, a condiciones de existencia suficientes, al
trabajo y, pues, a la propiedad, a la constitución de una familia, y sobre todo
al conocimiento y práctica de la verdadera Religión. Y las desigualdades que
atenten contra esos derechos son contrarias al orden de la Providencia. Sin
embargo, dentro de estos límites, las desigualdades provenientes de accidentes
como la virtud, el talento, la belleza, la fuerza, la familia, la tradición,
etc., son justas y conformes al orden del universo.
Santo Tomás
enseña que la diversidad de las criaturas y su escalonamiento jerárquico son
un bien en sí, pues así resplandecen mejor en la creación las perfecciones
del Creador. Y dice que tanto entre los Ángeles como entre los hombres, en el
Paraíso Terrenal como en esta tierra de exilio, la Providencia instituyó la
desigualdad. Por eso, un universo de criaturas iguales sería un mundo en
que se habría eliminado, en toda la medida de lo posible, la semejanza entre
criaturas y Creador. Odiar, en principio, toda y cualquier
desigualdad es, pues, colocarse metafísicamente contra los mejores
elementos de semejanza entre el Creador y la creación, es odiar a Dios.
29 ago 2012
¿Cómo corromper a un hombre?
Recetario que
indicara paso a paso cómo hacerlo
Lo que ahora se intenta es la destrucción moral
Por Agustín Laje
Las
estrategias guardan siempre relación con las circunstancias. No es posible (o
al menos no es conveniente) preguntarse cómo lograr determinado propósito y
elaborar un plan a ese efecto, sin antes echar un vistazo al contexto.
Las épocas
en que se creía casi religiosamente en el socialismo como el inevitable “fin de
la historia”, una suerte de profecía que convenció a millones de hombres de que
debían acelerar con su accionar los ineludibles sucesos históricos matando y
muriendo por el ideal, son parte del pasado. Los ideólogos de aquellos tiempos
pensaron y propusieron diversas estrategias para hacer realidad sus prédicas,
todas las cuales tenían como común denominador el uso de la violencia. Se
trataba, pues, de los años de guerra fría, dictaduras y revoluciones.
Las cosas en
el nuevo siglo cambiaron significativamente: el fin del orden bipolar, la
expansión de la globalización, la revolución de las comunicaciones, marcaron
una nueva era en la que las viejas estrategias colectivistas no tienen cabida.
Resulta poco probable hoy, por ejemplo, que una revolución triunfe aplicando
las ideas foquistas y, de hecho, las guerrillas que aún sobreviven como las
FARC son movidas más por fines comerciales (narcotráfico) que ideológicos.
Esto, sin embargo, no quiere decir que el “fin de la historia” sea la libertad
del individuo, como interpretó erradamente Francis Fukuyama tras la implosión
comunista. Tampoco significa que la dicotomía individuo – colectivo, libertad –
servidumbre, haya quedado sepultada: la disyuntiva está más viva que nunca,
sólo que otras son las estrategias que hoy sacan de la manga los enemigos de la
libertad.
Podría
sostenerse, en efecto, que lo que antes se intentaba era la destrucción física
o el sometimiento coactivo; lo que ahora se intenta es la destrucción moral y
el consiguiente sometimiento “voluntario”. Lo que antes se conseguía era
colocar cadenas al hombre; lo que hoy se consigue es que el hombre mismo pida
al Estado que se las coloque. Gramsci fue, en este sentido, un adelantado para
su tiempo, pues comprendió que el triunfo del colectivismo sería resultado de
una modificación del orden cultural y educativo, es decir, moral. El poder ya
no brotaba de la boca del fusil como señalaba Mao, sino de la corrupción moral.
La
corrupción del hombre se transformó así en la nueva estrategia de dominación.
¿Pero cómo se puede corromper a un hombre? Si existiera un recetario que
indicara paso a paso cómo hacerlo, podría presentarse de la siguiente manera:
-
Suprima la individualidad del hombre incrustándolo a presión en aquello que
llamarás “sociedad”, y presenta la “sociedad” como una entidad metafísica
distinta y superior al individuo. Así pues, dirás que “la sociedad quiere”, “la
sociedad exige”, “el bien de la sociedad es”. El hombre estará desconcertado,
sentirá que “sociedad” es todos menos él, pero no advertirá que en realidad es
ninguno excepto tú.
-
Enseña al hombre que el interés personal es malvado; que la realización moral
nada tiene que ver con sus deseos y aspiraciones personales; que para ser moral
necesariamente debe salir perdiendo en beneficio de otros. Así podrás separar
lo moral de lo práctico, y colocarás al hombre en una mortífera disyuntiva: ¿Se
elige ser moral o se elige ser racional?
-
Quiebra la independencia del hombre ligando su existencia al Estado, logrando
que hasta los más minúsculos detalles de su vida pasen por éste. Dile que es
demasiado bruto como para elegir su educación, y arma tú los planes de estudio
como más te convenga; dile que es demasiado irresponsable como para prever su
futuro, y quítale su dinero para administrarle tú mismo la jubilación (te harás
de paso de una abultada caja para otros gastos); dile que es demasiado egoísta,
y grava todos sus intercambios económicos. Hombres independientes es todo lo
que no quieres.
-
Predica el igualitarismo como el fin más bondadoso de tu sociedad: anula la
diversidad, y anularás los incentivos para salirse de la media; anula las
diferencias, y tendrás hombres hechos en serie, listos para servirte. No
quieres hombres más exitosos y perfectos que tú. El truco está en eliminar la
única igualdad legítima: la igualdad ante la ley, y podrás decir que los
hombres deben igualarse no ante ella, sino a través de ella.
-
Estropea la solidaridad humana diciendo que se trata de una cuestión de
obligación más que de virtud, y como el hombre es “muy egoísta” para
desprenderse de sus posesiones, quítaselas tú mismo: tendrás para dar algunas
limosnas y quedarte con abultados vueltos. Nadie protestará, pues ya le has
enseñado que ser moral no tiene nada que ver con sus deseos.
-
Destruye los derechos individuales aseverando que no es el individuo sino el
“grupo”, la “masa”, la “sociedad”, los que en rigor tienen derechos. Así nadie
tendrá verdaderamente ningún derecho, excepto aquellos miembros de grupos
afines a ti.
-
Deifica el número, y podrás sostener que la verdad es una cuestión de
estadística. De esta manera todos querrán pensar como lo hace la mayoría, y
aquellos que se quieran apartar de la masa serán despreciados como “políticamente
incorrectos”, “golpistas”, “destituyentes”, “fascistas”, o el calificativo que
más te agrade.
-
Hazle creer al hombre que existe un “bien común” que sólo tú puedes definir:
nunca digas en qué consiste tal bien, sólo busca que se acepte irreflexivamente,
casi como un acto de fe. Todo lo que hagas será reflejo de ese “bien común” y
nadie se atreverá a pensar que su “bien individual” no tiene por qué ser
sacrificado bajo tus caprichos; nadie osará en pensar tampoco que el verdadero
“bien común” es una situación en la cual cada uno puede perseguir su “bien
particular”.
Cuando usted
ve que las libertades retroceden a pasos acelerados y las responsabilidades se
devalúan cada día un poco más; cuando de repente cae en la cuenta de que
trabaja gran parte de su vida para mantener un Estado que cada vez lo exprime
más y reclama más y más de usted; cuando entiende que le es permitido tener
propiedad pero no disponer de ella como desea; cuando comprende que ya no se
colectivizan los medios de producción sino la producción misma; cuando escucha
que la democracia ha triunfado en el mundo, pero advierte que muchos gobiernos
lo único que tienen de democrático es su origen pues ejercen el poder de modo
dictatorial, lo que subyace a todo ello, es un retroceso de la moral: es la
corrupción del hombre.
www.agustinlaje.com.ar |
agustin_laje@hotmail.com | @agustinlaje
27 ago 2012
Las Cruzadas fueron un acto de defensa, no de ataque
Las Cruzadas fueron el mejor
arma defensiva
ante los musulmanes
ante los musulmanes
San Luis
parte a la Cruzada
Según un
experto mundial en el tema, el profesor Jonathan Riley-Smith
Las Cruzadas
no fueron un «ejemplo de imperialismo» sino un intento de los occidentales de
defender los Santos Lugares y Jerusalén, afirma Jonathan Riley-Smith, profesor
de la Universidad de Cambridge.
Así lo
sostuvo Smith, uno de los mayores historiadores en el mundo sobre el argumento,
en una mesa redonda, organizada por la Universidad Europea de Roma (UER) sobre
el tema «Las Cruzadas, entre mito y realidad».
En el
encuentro participaron veintidós expertos de varias universidades europeas, que
previamente se reunieron en el Centro Nacional de Investigaciones de Roma
(CNR), para debatir sobre las nuevas perspectivas de investigación en este
tema, respecto a las órdenes militares (templarios, hospitalarios, teutones,
etc.).
San Luis,
Rey de Francia, se embarca para la Cruzada.
Padre de su
pueblo, y sembrador de paz y de justicia, el reinado de San Luis se tiene como
uno de los más ejemplares y completos de la Historia.
El profesor
Riley-Smith explicó que la interpretación que ha desprestigiado y despreciado
las Cruzadas es fruto de las obras de sir Walter Scott (1771-1832) y de Joseph
Francois Michaud (1767-1839).
El escritor
escocés Scott representó a los cruzados como «intemperantes, dedicados a
asaltar rudamente a musulmanes más avanzados y civilizados», mientras que el
escritor e historiador francés Michaud alimentó la opinión de que «las Cruzadas
eran expresión del imperialismo europeo».
Según
Riley-Smith, la idea de que la Cruzada era una empresa colonial tomó más fuerza
hace cincuenta años y explicó que en la época en que tuvieron «la teoría de
guerra se justificaba teológicamente en una sociedad que se sentía amenazada».
Por este
motivo, afirmó, no debe escandalizar «ni que el Papado reconociera a las
órdenes militares ni que al menos cinco concilios se pronunciaran en favor de
las Cruzadas y que dos, el IV Concilio de Letrán (1215) y el Concilio de Lyón
(1274), publicaran las constituciones “Ad Liberandam” y “Pro Zelo Fidei”, dos
documentos que definieron el movimiento cruzado».
«Es difícil
ahora imaginar –precisó Riley-Smith– la intensidad del amor que se sentía
entonces por los Santos Lugares y Jerusalén: la preocupación suscitada por la
herejía y los asaltos físicos contra la Iglesia; el miedo de los occidentales a
los invasores musulmanes, capaces de llegar al centro de Francia en el siglo
VIII, y a Viena en los siglos XVI y XVII».
«Esto
permite explicar –concluyó– por qué, durante cientos de años, papas, obispos y
una mayoría de fieles consideraron que combatir en las Cruzadas era el mejor
arma defensiva que tenían y una forma popular de devoción».
Fuente: ZENIT
Fuente: ZENIT
Nota :
El que las Cruzadas hayan sido demonizadas es
una maniobra muy bien llevada a cabo por masones y sionistas y avalada por
muchos católicos ignorantes del hecho o traidores a la Fe.
Hoy en plano siglo XXI, más que nunca ameritan una cruzadas contra el Nuevo Orden Mundial que pretende destruir todo vestigio de Cristo en la Tierra, pero mientras la Iglesia siga ocupada por la caterva Conciliar (Concilio Vaticano II) eso será imposible pues la prioridad es quedar bien con el mundo no con Dios, la prioridad es “adaptarse a los tiempos” y no adaptar los tiempos a Dios.
† Dios y la Santa Virgen nos bendigan †
Hoy en plano siglo XXI, más que nunca ameritan una cruzadas contra el Nuevo Orden Mundial que pretende destruir todo vestigio de Cristo en la Tierra, pero mientras la Iglesia siga ocupada por la caterva Conciliar (Concilio Vaticano II) eso será imposible pues la prioridad es quedar bien con el mundo no con Dios, la prioridad es “adaptarse a los tiempos” y no adaptar los tiempos a Dios.
† Dios y la Santa Virgen nos bendigan †
25 ago 2012
¿Cómo se hundió el Imperio Romano?
¿Cómo se hundió el Imperio Romano?
La
decadencia moral llevó a la destrucción de uno de los mayores imperios
El imperio
Romano de Occidente pereció en virtud de una inmensa “agitación social”, no una
agitación social física, sino moral.
Toda la
sociedad romana, en Italia, como en las Galias o en Iberia, estaba radical y
absolutamente corrompida; por esto y sólo por esto consiguieron los bárbaros
dominar a los romanos. Esta “agitación social” llevó pues a la sociedad y al
Estado romano a la ruina, ya que ni siquiera existía en el Imperio una
lucha de clases.
Es un error
suponer que en los días que corren los problemas sociales consisten únicamente
en la lucha entre proletarios y burgueses. Sufrimos de un fenómeno social de
descomposición de los caracteres y de las instituciones, absolutamente tan
vasto, tan profundo, tan violento, cuanto el Imperio en sus últimos días.
Apenas agrava esta situación el que nosotros tenemos además las agitaciones
sociales, que el Imperio no tenía.
¿Tenemos
también a los bárbaros? Sí, y dentro de las fronteras. En nuestros días no
existe como en tiempo de los romanos, una división entre el mundo bárbaro y el
mundo civilizado. En el mapa contemporáneo, no existen delimitadas con nitidez
las dos zonas anteriores a la invasión: por un lado el territorio imperial,
donde la civilización decadente arrastraba una existencia crepuscular; y por
otro lado el mundo bárbaro que planeaba la invasión, el saqueo y la universal
destrucción. Hoy los bárbaros viven dentro de nuestra civilización, y todavía
más, son engendrados por las propias entrañas de ella. Y si bien no todos son
bárbaros, se podría decir que no hay nadie que no tenga un qué de barbarie.
¿Tenemos
también a los bárbaros? Sí, y dentro de las fronteras.
Todos los
días se quiebra un poco más de lo que nos resta de nuestra civilización
cristiana. Aquí es un principio que se niega, allí es una tradición que se
restringe, allá una sana costumbre que se revoca. Hoy somos menos cristianos
que ayer, mañana seremos menos cristianos que hoy.
Si todo
cuanto se corroe, se araña, se quiebra del viejo edificio de la civilización
cristiana dejase vestigios materiales, y si esos restos pudiesen ser recogidos
y reunidos en un solo lugar, podríamos medir mejor con los ojos del cuerpo, lo
que ni todo el mundo ve con los ojos del espíritu. Notaríamos entonces con
horror, a qué proporción fantástica llega ese fenómeno de destrucción.
Considerando
estas cosas, nos vienen a la mente esas imágenes de la Puerta del Sol de Madrid
con sus “indignados”. Las calles de Londres con sus agitaciones violentas, y
por qué no también las calles de Santiago con todos esos estudiantes, que están
siendo manipulados por la izquierda e infiltrados por elementos anarquistas,
constituyen en la actualidad los más visibles propulsores de este proceso de
demolición.
¿Causas sólo
económicas? Ciertamente están presentes, no sin embargo a título capital. Todas
esas rebeliones no son sino un aspecto de la enorme crisis de caracteres
contemporánea, que en último análisis no es sino una crisis religiosa.
¿Cómo
calificar entonces la ingenuidad de aquellos que piensan, que resuelta la
cuestión económica estará resuelto el problema?
23 ago 2012
Alemania rechaza el matrimonio homosexual
Hay alguna buena noticia después de todo....
Incluso Alemania
ha preferido mantener a la familia natural y el matrimonio tradicional,
evitando la interferencia política e ideológica en las cuestiones
antropológicas anteriores a la propia ley. El 28 de junio pasado el parlamento
alemán ha rechazado la propuesta de los Verdes para equiparar
parejas del mismo sexo al matrimonio entre un hombre y una mujer.
¿Alguien ha
podido leer esta noticia en los periódicos? Curiosa censura…
Sobre todo,
es bueno recordar que sólo diez países en el mundo han decidido pervertir
el significado antropológico de “matrimonio” y “familia”: los Países Bajos,
España, Bélgica, Sudáfrica, Portugal, Canadá, Noruega, Suecia, Islandia y
Argentina.
La votación
en el Bundestag fue de 309 parlamentarios contrarios frente a 260
a favor (12 abstenciones).
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